El Sello Taxidermista fue un relato sobre un hombre,
aburrido de su trabajo, que un día decidió dejarlo todo para coleccionar
sellos. Comenzó primero guardando sellos bonitos, con estampas idílicas o
añorados paisajes. Poco a poco, fue ampliando el filtro hasta acabar aceptando cualquier
tipo de sello. Los recogía todos en álbumes de gruesas tapas relucientes y
páginas blancas. Comenzó a almacenar esos libros en las estanterías de su casa,
pero ante la magnitud de su afición filatélica, pronto se quedó sin espacio. El
protagonista solventaba el problema eliminando todo aquel objeto de su casa que
resultara accesorio para que sus álbumes de tapas relucientes repletos de
sellos pudieran descansar en algún sitio.