| El estadio olímpico de Kiev, anunciando la final el día previo. Foto: Imaginia |
De cuando en cuando voy a un bar en el que siempre me llama la atención en una de sus paredes el nombre de un grupo de música: 'Kiev cuando nieva'. Me fascina. Seguramente resulte absurdo, pero de no ser por ese efecto impactante, intuyo que jamás habría escuchado ese grupo bajo otra denominación. Es curioso que uno se dé a los brazos de una banda apenas por su nombre. Son de Huesca y acaban de publicar su tercer disco. Para mi gusto andan faltos de velocidad, pero resultan altamente recomendables.