Anduve zanganeando y perdiéndome en decenas de cosas que me impidieron pensar en dedicar algo de tiempo a este rinconcito. Nada extraño, ya saben. La vida siguió su curso más o menos habitual sin ofrecer ningún sobresalto desde la última vez que dejé algo por aquí. Pasó el frío, llegó un cierto calor para dar paso de nuevo al frío, pasó enchido el Ebro para sembrar a su paso innundación y miedo en el recinto Expo (no sé por qué la gente pasa de nombrar el artículo la y precedentes de cohesión; yo, por si acaso, también quiero dejarlo pasar para no quedarme demasiado atrás en el tiempo) y la Semana Santa, y sus pasos, también se fueron a descansar hasta el año próximo.
Rincón abierto de Juan Pablo Montaner. Periodista deportivo, zaragocista, zaragozano y campeón del mundo de perder el tiempo en cualquier asunto. Si quieres acompañarme, puedes hacerlo a través de este blog, el grupo de Facebook, Twitter, Google +, Pinterest, dejando tu correo... Luego no me digas que no doy facilidades. Para todo lo demás: imaginia@gmail.com
jueves, 3 de abril de 2008
miércoles, 27 de febrero de 2008
Tintineando
Ayer encontré un tipo de esos a los que de pequeño, y ahora, le gustaban y gustan los tebeos de Tintín. Me sorprendí y alegré porque no es nada fácil descubrir algo así hoy en día. Para redondear el instante, ya me quedé sin palabras cuando el tipo en cuestión expuso la teoría que yo he defendido durante muchos años de mi vida:
lunes, 25 de febrero de 2008
Debatiendo...
A mí, en el fondo, la política me importa lo mismo que las pepitas de un limón dentro de un vaso con líquido. Los dos conceptos son igual de molestos cuando los tienes que sufrir en tus propias carnes, aunque obviamente el segundo asunto tiene una solución infinitamente más sencilla. No acostumbro a hablar de política. Ni me gusta demasiado, ni sé mucho sobre ella y siempre me suele costar encontrar argumentos lógicos y ciertos que exponer.
miércoles, 20 de febrero de 2008
Laguna de Rins
Laguna de Rins (Miguel Ángel) fue un conocido y emprendedor personaje público de la noble e inmortal ciudad de Zaragoza en la primera mitad del siglo XX. Ahora apenas pasa por ser una calle de no más de cien metros de extensión. Y creo que exagero. Con ella se puede cruzar desde la Gran Vía hasta la calle Doctor Cerrada en menos de un minuto.
martes, 8 de enero de 2008
De regreso

Tras unas largas-cortas vacaciones en Nueva York durante la pasada Navidad, regreso a la rutina diaria y a este blog que pienso atender bastante más que el pasado año ya olvidado. No es un propósito para estos nuevos 365 días. Ya les he contado alguna vez que no creo en eso y, por ende, no suelo ponerme trabas en las que tropezar. Raramente cumplo nada, así que resulta más sencillo poner como única meta tratar de ser feliz. Y creo que lo voy consiguiendo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)